Aprovechando la inauguración del Portobello Market Madrid que tendrá lugar dentro de unos días en la capital, hemos valorado hacer un artículo con todo lo mejor que tiene la ciudad de Londres. Turística como pocas, estamos ante un lugar en el que podemos hacer prácticamente todo lo que se nos antoje sin movernos de la metrópolis. A dos horas escasas de avión, existe un mundo que no tiene nada que ver con lo que hemos visto antes y del que se puede disfrutar sin ningún tipo de reservas.

Inglaterra, que sigue siendo el paraíso de las oportunidades para miles de españoles, guarda en su capital algunos de los mejores tesoros del imperio británico y es que, como ciudad que se ha visto envuelta en guerras, conflictos o a la que persiguen las leyendas, cuenta con varios monumentos que son Patrimonio de la Humanidad y que tú no debes perderte. Tanto de día como de noche, el rincón de Reino Unido en el que siempre tenemos algo que hacer, es una de las mejores opciones para nuestras vacaciones.

¿Qué podemos ver en Londres?

Al llegar a Londres puede que te agobies con todos los planes que hay para hacer y la cantidad de cosas que tenemos que ver. La ciudad, que invita a pasar como mínimo una semana, suele ser ese destino al que vamos tres o cuatro días aprovechando un puente o fin de semana largo. Si bien nunca nos será suficiente, sí que existe la posibilidad de elaborar una pequeña ruta con la que visitar sus puntos más interesantes. A continuación, para los que estaban pensando en ir, os dejamos con nuestras recomendaciones:

Fotografía del Parlamento británico de Londres

Parlamento del Reino Unido

Conocido también como el Palacio Westminster, el Parlamento del Reino Unido es uno de los primeros lugares que visitar en la ciudad. Al margen de la importancia que supone este edificio para vida política del país, estamos ante una construcción victoriana de corte gótico sin igual. Original de 1512, años más tarde, en 1834, fue castigado por un terrible incendio que acabó con casi todo lo que se veía entonces. Este lugar, que fue la residencia real en tiempos de Guillermo el Conquistador, quedó reducido a poco más que cenizas.

Los arquitectos Charles Barry y Augustus Welby Pugin son los responsables del parlamento británico actual. Con noventa y siete proyectos sobre la mesa, el gobierno se decidió por estos apasionados del diseño que, después de años sin descanso, consiguieron terminar la mayor obra estructural de aquella temporada. Así, en 1847, disfrutamos de un edificio con mil doscientas habitaciones, once patios y hasta y casi cuatro kilómetros de pasillos a todo su alrededor mientras que una ostentosa fachada cubre buena parte de su exterior.

Fotografía de la Abadía de Westminster de Londres

Abadía de Westminster

La abadía de Westminster es uno de los monumentos más antiguos de Londres. Aquí, además de encontrarnos con las tumbas de escritores ingleses tan importantes como Charles Dickens, William Shakespeare u Oscar Wilde, también actúa como templo religioso en el que se han celebrado las bodas y funerales de la monarquía de Inglaterra. En activo desde 1066, hoy forma parte del Patrimonio de la Humanidad y cuenta con una buena cantidad de visitas al año.

El rincón de los poetas puede que sea el apartado más nostálgico de este edificio pero tampoco podemos dejar pasar Lady Chapel. Esta capilla es una de las más bonitas del mundo gracias a su techo abovedado de 1512 y esas paredes cubiertas por imágenes de santos que la hacen sencillamente única a la vista y para la historia de la arquitectura. Por otro lado, aquí también contamos con los claustros, la Sala Capitular, el Alta Mayor y el Trono de San Eduardo que es donde se han coronado todos los reyes desde el siglo XI hasta la fecha.

Fotografía de la Torre de Londres

La Torre de Londres

Situada a la orilla del Támesis, la Torre de Londres es otro de lo monumentos que no podemos perdernos en la ciudad. Este castillo, construido por el rey Guillermo El Conquistador en el año 1066, se levantó como fuerte para proteger la capital de cualquier peligro pero durante años se utilizó como palacio para el monarca, lugar de ejecuciones y hasta como zoológico durante buena parte del siglo XVI. Hoy, lugar de recreo para turistas, es el sitio en el que se guardan las joyas de la corona que tanto interés provocan.

En su visita se nos da acceso a la Torre Blanca, el Palacio Medieval o la Capilla Real de San Pedro. El monumento, cargado de anécdotas y algunos conflictos, también es popular gracias a la historia de Ana Bolena, la esposa de Enrique VIII que, acusada de adulterio, parece que fue encerrada durante años en este lugar. Son muchas las leyendas que hay a su alrededor e incluso se dice que el fantasma de la monarca sigue vagando de un extremo a otro de la torre buscando que alguien la libere.

Fotografía del Puente de la Torre de Londres

Puente de la Torre de Londres

El Puente de la Torre de Londres es uno de los iconos de la ciudad. Construido en 1894, se levantó dada la expansión que estaba ganando la ciudad por aquella época y la necesidad que había de una mejor comunicación. Tras ocho años de trabajo y después de todos los miramientos con el tráfico fluvial de la temporada, se consigue el monumento funcional más importante que veremos en el capital. Símbolo inglés por excelencia, suele ser objetivo principal de las cámaras que llevan los turistas.

En la visita al Tower Bridge tenemos la oportunidad de ver el funcionamiento de la máquina de vapor que se usa para levantar el puente. Gracias a la exposición que hay en su interior, no solo vemos lo que costó construir este enorme bloque de piedra en medio del agua sino cuál es la importancia real de que hoy podamos disfrutar de su presencia. Ideal para recorrer de un extremo a otro, también te recomendamos mirar las horas en las que se alza para que seas testigo de uno de los momentos más espectaculares del día en la ciudad.

Fotografía del Palacio de Buckingham de Londres

Palacio de Buckingham

Son muchos los turistas que viajan a Londres solo para ver el Palacio de Buckingham. La residencia oficial de la monarquía británica causa admiración y cuenta con millones de seguidores en el mundo que quieren conocer cuáles son las costumbres de Isabel II. Aquí, el famoso cambio de guardia reúne todos los días a cientos de personas que se agolpan para ver lo que antes solo pertenecía a las películas o noticias en televisión. Con horarios de orden, si tienes la oportunidad recomendamos que no te pierdas la marcha.

Puede que el monumental edificio del palacio capte toda nuestra atención los primeros minutos pero en esta visita no podemos perdernos el Green Park que, sin tener grandes lagos o estaturas para personajes ilustres, lo domina una belleza singular. Perteneciente a la corona desde 1668, aquí se pasea de forma tranquila y sin atropellos turísticos. En ocasiones podemos encontrarlo cerrado y es que la reina Isabel II también quiere disfrutar de él en su silla bus donde se la ve muy contenta.

Fotografía del Big Ben de Londres

Big Ben

¿Hay alguien que no sepa qué es el Big Ben? Conocido también como la Torre del Reloj, es otro de los iconos que tenemos en la ciudad. Con más de cien metros de altura, lleva en pie desde 1858 y sorprende por la simetría que guarda en cada una de sus caras. En cualquier caso, esta denominación no es exacta puesto que su nombre original está referido a la campana interior de catorce toneladas de peso que es la que suena cuando se marcan las horas al compás de esas agujas.

Foco de todas las fotografías turísticas que podamos imaginar, es importante saber que para entrar en el Big Ben debemos ser residentes del Reino Unido o como mínimo haber vivido allí durante un tiempo. Al igual que el Palacio Westminster forma parte del Patrimonio de la Humanidad y es por ello que debemos considerar la idea solo admirarlos por fuera. Durante los meses de verano, con un horario bastante restringido que puede consultar aquí, su interior se abre al público extranjero. ¿Te animas a venir?

Fotografía del London Eye de Londres

London Eye

El London Eye es otro de los símbolos de Londres. Construida a principios del nuevo milenio, con la idea de dar la bienvenida a ese futuro que todavía estaba por llegar, la fama que ha conseguido le llevó a tener réplicas por todo el mundo. Esta noria, con hasta ciento veinte metros de altura, es una de las atracciones favoritas de los turistas puesto que no solo nos ofrece las mejores vistas de la ciudad sino también la posibilidad de estar suspendido en el aire durante los treinta minutos que dura el trayecto.

A diferencia del resto de monumentos que tenemos en la capital de Reino Unido, la Rueda del Milenio -nombre con el que muchos la conocen- lleva poco tiempo funcionando. Inaugurada en el año 2000, supuso todo un proyecto arquitectónico para el ayuntamiento y la empresa constructora. Ahora, como icono del centro turístico, las personas hacen colas para poder subir a una de esas cabinas que desde la que no solo vas a ver los edificios más importantes de Londres sino hasta las zonas verdes que están fuera de los distritos.

Fotografía de Piccadilly Circus en Londres

Piccadilly Circus

Piccadilly Circus es una de las zonas más agitadas de Londres. Esta plaza, que hace intersección con algunos de los lugares más concurridos de la ciudad, nos lleva hasta esos barrios en los que se pierden turistas haciendo compras o disfrutando de una buena pinta. El centro, que destaca por esas pantallas grandes con imágenes que antes solo viste en las películas y una fuente con la figura de Eros que parece como señalarte. Los autobuses, de un lado a otro girando por la glorieta también se hacen bastante significativos.

Respirando la vida urbana, a un lado nos encontramos la plaza de Leicester Square, al otro el Soho y hasta podremos llegar andando hasta el barrio de Chinatown del que tanto te habrán hablado. Parada de metro imprescindible, la calle invita a sentarse en las escaleras de la fuente para escuchar alguno de esos músicos callejeros que tocan gratis en la ciudad o simplemente observar el ambiente donde las prisas y el cruce entre caminos son los grandes protagonistas de noche y de día.

Fotografía de la Trafalgar Square de Londres

Trafalgar Square

Siguiendo con las plazas de Londres hablaremos de Trafalgar Square, una de las más populares de la ciudad. El monumento que recuerda la victoria de Inglaterra en la batalla contra franceses y españoles es su elemento más significativo pero también estamos ante el lugar que marca el inicio del Soho y contiene la National Gallery, un museo en el que podrás ver obras como el Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa de Jan van Eyck o Los discípulos de Emaús de Caravaggio entre otras muchas.

Aprovechando que vemos de Piccadilly Circus podemos hacer una pequeña parada en esta otra plaza donde, al igual que en la anterior, veremos mucho movimiento de personas y cómo la ciudad parece que nunca duerme. Es habitual encontrarse manifestaciones de carácter político y si vienes durante la Navidad verás cómo aquí se celebran todo tipo de festejos relacionados. La rotonda también es famosa gracias a sus palomas y es que hasta la actriz Elizabeth Taylor tiene una fotografía jugando con ellas en 1948. ¿Por qué ibas tú a ser menos?

Fotografía de las fachadas de Camden Town de Londres

Camden Town

Si te gusta el turismo de compras no puedes marcharte de Londres sin pasar por Camden Town. Este barrio comercial, famoso por las más de mil tiendas que rodean sus escenarios, es uno de los grandes favoritos. Ocupado por turistas y residentes, tanto si quieres hacer un regalo original como si lo que quieres es llevarte un bonito recuerdo de la ciudad a casa, aquí seguro que encuentras lo que estás buscando. En High St. además, tenemos las fechadas que ves en la fotografía. ¿No te parecen fantásticas?

Área residencial desde 1790, el barrio de Camden fue ganando importancia gracias a la construcción del canal. Desde aquí, en aquella época, llegaban barcos cargados de mercancías de otros sitios hasta que, gracias a la línea ferroviaria, todo Londres quiso conocer qué es lo que se cocía por esta zona de la ciudad y cuáles eran sus posibilidades. Hoy, aunque todavía podemos ver el túnel de agua, solo tienes que bajar en la parada de metro para estar como en otro mundo dentro de la misma metrópolis.

Fotografía del interior de Covent Garden en Londres

Covent Garden

Covent Garden es otro de los barrios que tenemos que visitar en Londres. Sus inmediaciones, que atraen a casi treinta millones de turistas al año, se crearon alrededor de un antiguo mercado de frutas y verduras que antes abastecía a toda la ciudad. Colorido de los pies a la cabeza, aquí podemos comprar o consumir casi todo lo que se nos antoje. Centrando en cafeterías, bares o tiendas con gastronomía local, es perfecto para descansar en una de nuestras caminatas mientras degustamos un chocolate caliente o una cerveza.

La plaza, diseñada en 1630 a manos de Iñigo Jones, ha sabido cómo transformarse para sobrevivir al paso del tiempo. Inspirada en la placeta de San Marcos de Venecia, sufrió un incendio en 1666 del que muchos comerciantes no creyeron que se pudiera salir. Hoy, además de comprar cosas únicas como también lo haces en Camden Town, también hay oportunidad de visitar el Museo del Transporte de Londres, ver una obra en el Teatro Real o disfrutar de Neal Yeard, uno de los rincones más pintorescos del conjunto.

Fotografía del Museo Británico de Londres

Museo Británico

El Museo Británico de Londres es una cita imprescindible. Inaugurado en 1759, su interior alberga una de las colecciones culturales más importantes del mundo así como muchos cuadros de renombre. La Piedra Rosetta en la Sala Egipcia, los mármoles del Partenón de Atenas o un Moai de la Isla de Pascua son elementos que diferentes países para el que solo tendrás que coger un avión hasta la capital de Reino Unido. Completamente gratuito, recomendamos que vayas con tiempo y calma si buscas disfrutar de cada una de sus piezas.

Con todos los periodos históricos perfectamente definidos, el Museo Británico tiene más de ocho millones de objetos de los que al menos 50.000 están expuestos y disponibles para el público. Tanto si eres un amante del saber humano como si lo que te apasiona es el mundo de la arqueología, aquí estarás como un niño pequeño en la hora del recreo. Con exposiciones temporales que habitualmente se pueden ver desde la página web, no pierdas un solo detalle de todo lo que te queda por descubrir en su interior.

Fotografía del Ronnie Scotts Jazz de Londres

Soho

El barrio del Soho es conocido por sus pubs legendarios, el ambiente nocturno y su particular versión de Chinatown pero también por la cantidad de narices que vamos a ver en sus paredes. Colocadas por toda la ciudad, en este distrito tenemos hasta siete modelos diferentes que, sin estar ubicados en el mapa, forman parte de un juego bastante curioso. Cuenta la leyenda que solo encontrando una de las muchas que hay no tendrás problemas de dinero nunca más. ¿A que quieres venir a buscarlas?

Con numerosas tiendas en las que comprar, recomendamos visitar el Soho de Londres por la noche. Cuando la luz del sol nos abandona comienzan a abrir sex shops y locales eróticos que de alguna manera recuerdan al famoso barrio rojo de Ámsterdam. Por supuesto también es interesante pasar por la «fuente que mató» a miles de londinenses y es que en 1854 el 10% de los que vivían por la zona murieron de cólera debido a las condiciones en las que estaba el agua del surtidor. La vía quedó cerrada de inmediato siendo hoy un icono histórico.

Fotografía de la Catedral de San Pablo en Londres

Catedral de San Pablo

La Catedral de San Pablo es una de las más impresionantes del mundo. Con una cúpula de treinta metros de diámetro y una altura de ciento once, se deja ver a lo lejos confirmando la maravilla arquitectónica que es. De estilo barroco, además de ser la sede oficial del obispado de la ciudad, también es sitio de ceremonias y encuentros en el que se han visto desde el funeral de Winston Churchill, los ochenta años de la Reina Isabel o la boda de su hijo Carlos con Diana de Gales.

La Galería de los Susurros, las tumbas o los jardines de su alrededor son algunas de las cosas que podemos ver en la Catedral de San Pablo y que nos llevaremos como bonito recuerdo a casa. Además, al visitar su interior también podremos subir hasta la cúpula donde lograremos algunas de las mejores vistas que hay en la ciudad. Ubicada entre las calles St Paul Churchyard y Ludgate Hill, recomendamos las visitas guiadas que ofrecen empresas privadas para que lo entiendas todo de primera mano.

Fotografía del Hyde Park de Londres

Hyde Park

Nueva York tiene el Central Park, Madrid El Retiro y en Londres nos encontramos con el Hyde Park, la zona verde más importante (y grande) de la capital de Inglaterra. Cargado de árboles y ardillas que corren a su alrededor, en la parte interior está el lago Serpentine, varios monumentos con sentido para los británicos o el Palacio Kensington, un majestuoso edificio que fue residencia de la Familia Real durante más de tres siglos. Hoy, como muchos otros que encontramos en la ciudad, se puede visitar incluso de la mano de un guía.

En manos de la Abadía de Westminster hasta 1536, el Hyde Park se abrió al público en el siglo XVII tras una serie de duelos y conflictos políticos donde Enrique VII fue uno de los grandes protagonistas. Ahora, lleno de caminos por los que podemos pasear alejándonos del ruido de la ciudad, constituye el pulmón verde de un sitio con altos grados de polución. En su esquina noreste, todos los domingos por la mañana, se hacen los Speakers Corners, una tradición inglesa que cogió fuerza durante la Segunda Guerra Mundial.

Fotografía del Palacio de Kensington en Londres

Palacio de Kensington

Ya que hemos llegado a Hyde Park no podemos dejar pasar la oportunidad de conocer el Palacio de Kensington. Residencia de la monarquía británica desde hace tres siglos, hoy solo viven aquí los Duques de Cambridge pero cuenta con apartados perfectamente visitables. Cargado de salones en los que hay exposiciones que recuerdan figuras como las de Lady Di o la reina Victoria de Inglaterra, estamos en un sitio del que te puedes llevar recuerdos bastante agradables solo con un paseo.

La fuente de Diana Spencer, el salón de la Reina Victoria o el Homenaje a Lady Di son algunas de las paradas que hacen todos los turistas que vienen hasta Londres interesados por la Familia Real. A pesar de que no podemos visitarlo en su totalidad, esas estancias que están abiertas al público ofrecen lo suficiente para muchos de nosotros. Al igual que otros edificios con historia, podemos contratar a un guía que nos diga exactamente cuáles son los puntos de interés y por qué están ahí.

Interior del Museo de Historia Natural en Londres

Museo de Historia Natural

El Museo de Historia Natural es otro de los grandes recomendados en Londres. Construido entre 1873 y 1880 para acoger una colección de esqueletos fósiles y plantas que hasta el momento formaban parte del Museo Británico, lo que en un principio se hizo como algo provisional terminó por convertirse en el edificio que ahora vemos cuando viajamos a la ciudad. Como una perfecta forma de admirar la evolución de la Tierra y sus diferentes etapas, son muchas las cosas que podemos aprender aquí.

En el interior del museo, además de ver un edificio colosal, también contamos con varias salas desde las que podemos hacernos una idea de cuál ha sido la importancia de la Tierra hasta nuestros días. Sorprende a la entrada el esqueleto de un enorme diplodocus y un mastodonte procedente de Chile que nos avisa de lo que nos queda por ver. Dinosaurios, mamíferos (en todas sus etapas) o la experiencia interactiva de la llamada fuerza interna, son algunas de las paradas que vamos a hacer.

Fotografía de las casas de colores de Notting Hill en Londres

Notting Hill

Mercados en Londres hay muchos pero quizás ninguno tan sofisticado como el de Notting Hill. El barrio, que ya destaca por sus casas de colores y la particular elegancia de sus rincones, se hizo todavía más famoso gracias a Portobello Market, un lugar en el que podemos encontrar prácticamente de todo y por el que pasan millones de turistas al año. Con réplicas en distintas partes del mundo, ahora ha sido Madrid quien plantea su propia versión para los siguientes años.

El barrio de Notting Hill también debe parte de su fama a la película que Hugh Grant y Julia Roberts protagonizaron en 1999. La historia de amor entre el tímido librero y la estrella de cine paseó por cada rincón de este distrito dando al lugar una popularidad mucho más alta de la que antes tenía. Con el tiempo, como si del fin del mundo se tratase, fuimos testigos de la afluencia turística que ganó su entorno y la manera en la que ahora el espacio se vive de una forma muy diferente.

Fotografía de The Shard en Londres

The Shard

Puede que el London Eye, entre otras muchas cosas, sea el mirador más famoso de Londres pero ni de lejos es el único. The Shard, un edificio de más de trescientos metros de altura cuenta con unas panorámicas espectaculares que te hará recordar la ciudad de una manera muy diferente. Con plantas a todos los niveles, tú mismo será quien elijas la distancia a la que quieres estar del suelo puesto que, aunque la 68, la 69 y la 72 son las más populares, no siempre hay interés por estar tan arriba.

Reconocido como el edificio más alto de Europa occidental, The Shard se ha convertido en toda una atracción turística los últimos años. Aquí, además de un lujoso hotel en el que nos podemos alojar, también disfrutamos de restaurantes y locales de ocio que nos dan desde cócteles hasta menús británicos con los que disfrutar de la comida inglesa. En pie desde 2013, subir por sus plantas es una oportunidad única de ver la capital de Inglaterra y los iconos que tiene a su alrededor. ¿Te lo vas a perder?

Interior de la National Gallery de Londres

National Gallery de Londres

Antes, cuando paseábamos por Trafalgar Square, nombramos la National Gallery y cómo es un sitio que tenemos que visitar. Cualquier amante del arte o persona que simplemente quiera ver algunos de los cuadros más significativos del mundo tienen aquí su cita perfecta. Con más de tres mil doscientas piezas en exhibición permanente, estamos ante una colección que va desde finales de la era medieval y el Renacimiento hasta los artistas franceses que todos sellamos como contemporáneos.

Obras tan importantes como la de Venus y Marte de Sandro Botticelli, Los discípulos de Emaus de Caravaggio o El estanque de los nenúfares de Monet son solo algunos ejemplos de lo que verás aquí. Perfectamente orientado para que no nos perdamos ninguna de las salas, también es posible descargar el plano del museo en .pdf con la idea de que sepas en todo momento por dónde vas o cuál es el arte que estás admirando. El sitio, con zonas de ocio y café, igualmente nos invita al descanso entre escenarios.

Fotografía de linternas de papel en Chinatown

Chinatown

Al salir de la National Gallery podemos pasar por Chinatown. Ubicada en el barrio del Soho, esta zona nos ofrece todos los productos del país que uno nunca imaginaba que iba a tener al alcance. La hilera de tiendas que descubre este espacio nos invita a probar cosas nuevas y disfrutar de artículos que son únicos pero que gracias a este lugar, no hay que salir de Londres para ello. La cultura asiática, que atrapa a millones de personas, es aquí el templo que debemos venerar y tanto las tiendas como los restaurantes te darán muestra de ello.

La fama turística de Chinatown ha hecho de ella un espacio en el que siempre hay bullicio y personas de todos los estilos. La afluencia del lugar logró que en 2008 se hiciese un collage con imágenes de lo que es la vida en estas calles. Bautizado con el nombre de 1888 Mural, nos encontramos con una colección de fotografías en las que hay ciudadanos comprando, disfrutando de la noche o paseando en pareja. Esto, hecho en forma de homenaje, no solo quiere recordarnos el agitado ritmo de la zona sino un proverbio de buena suerte.

Interior de la iglesia St. Martin in the Fields de Londres

St. Martin in the Fields

Cambiando completamente de registro pero sin salir de Trafalgar Square podemos pasar por St. Martin in the Fields, una iglesia anglicana dedicada a San Martín de Tours. Con forma de templo clásico, incluso las colonias de América la tomaron como ejemplo para sus parroquias o sitios de oración y es que, aunque no es la atracción turística más famosa de Londres, sí que guarda mucho cariño entre los británicos. Diseñada por el popular arquitecto James Gibbs, responsable de la Cámara Radcliffe de Oxford, si eres aficionados a este tipo de construcciones te gustará especialmente.

La iglesia de St. Martin in the Fields es tan vistosa por dentro como por fuera. Abierta al público durante todo el día, el edificio también es famoso gracias al cobijo que da a las personas sin hogar desde 1914. El espacio, que también ha sido escenario de conciertos de música barroca durante varios años, se construyó entre 1721 y 1726 con fines muy diferentes pero que han ido a mejor. Sitio de peregrinaje para algunos anglicanos, cualquier seguidor de lo sagrado tiene aquí un punto de encuentro.

Fotografía de una galería en la Tate Modern de Londres

Tate Modern

El Museo Nacional Británico de Arte Moderno es otra de nuestras citas en la ciudad. La Tate Modern, como se le conoce popularmente, es la colección más visitada del mundo en su estilo superando nombres como MoMa de Nueva York o el Reina Sofía de Madrid. Con obras internacionales que van desde el año 1900 hasta nuestros días, sus exposiciones permanentes traen aquí a personas de todos los estilos que, aunque no sean aficionados a los cuadros o las esculturas, quedan impresionados con lo que han visto.

Andy Warhol, Salvador Dalí o Edvard Munch son algunos de los artistas que tienen aquí parte de su legado. El edificio, que hasta el año 2000 fue la Central Eléctrica de Bankside, se amplió consiguiendo un mayor espacio para exposiciones fotográficas o de otros materiales que no son los que como norma vemos por este museo. Perfectamente ubicado y muy sencillo de recorrer, recomendamos a todo el que venga a Londres pasarse por aquí puesto que es un lugar que jamás se olvida.

Fotografía de una tienda en la Oxford Street de Londres

Oxford Street

Al igual que ocurre con los museos o mercadillos en Londres tenemos calles que solo con nombrarlas ya sabemos donde vamos o qué es lo que se puede encontrar en sus alrededores. Dejando atrás Trafalgar, el barrio chino o el ambiente del Soho nos vamos hasta Oxford Street para descubrir una de las zonas comerciales más importantes de la ciudad. Con más de trescientas tiendas entre las que destacan grandes marcas, barberías profesionales o centros de todos los estilos, no importa qué sea lo que quieras porque seguro que aquí lo localizas.

Con medio millón de personas recorriendo sus calles cada día, sabemos que Oxford Street es un sitio al que viene el turismo de compras o aquellas personas que quieren conocer el atropello de uno de los sitios más transitados de la ciudad. Con ventanas interactivas que cambian cada temporada en función de lo que se lleva en ese momento, la calle se llena de británicos y extranjeros en los días de Navidad. Las luces que iluminan esta avenida hacen que las frías noches de invierno se vuelvan algo que todavía podemos resistir.

Fotografía del Royal Albert Hall de Londres

Royal Albert Hall

La oferta cultural que tenemos en Londres es muy difícil de comparar con la de cualquier otro lugar. Si bien en Madrid o Barcelona siempre hay algo que hacer, lo cierto es que cuando llegamos a la capital británica nos damos cuenta de lo mucho que nos queda por descubrir. Conciertos de música clásica, pop, rock y espectáculos de ópera o danza son algunos de los eventos que se han estado celebrando aquí en los últimos años. Con la posibilidad de comprar una entrada para cualquier día de la semana, te invitamos a que no te lo pierdas.

Al margen de las escenificaciones que puedes ver aquí, Royal Albert Hall es un edificio con mucho que ofrecer. Construido en ladrillo rojo guarda un impresionante parecido con los viejos anfiteatros y, aunque no entremos, merece la pena quedarse a su alrededor haciendo fotos. La construcción, que encaja perfectamente con el lugar en el que se encuentra, es una de las grandes favoritas entre los amantes de la arquitectura. Con tours guiados todas las semanas tienes la oportunidad de conocer su historia y el por qué de estar aquí.

Como vemos Londres es una ciudad que nos ofrece cantidad de cosas interesantes. Visitada por millones de españoles al año, se ha convertido en el sitio de intercambio perfecto donde además de aprender también tenemos la oportunidad de conocer una cultura que no pasa de moda. Para estar de vacaciones, como ocurre con otros lugares, es una de nuestras mejores opciones puesto que siempre tienes la oportunidad de hacer algo diferente e invertir el tiempo en cosas que jamás olvidarás. ¿Te animas a venir?