Los dragones en Barcelona son una escultura que aparece por todas partes. Algunas calles de la ciudad condal, gracias al estilo gótico que las caracteriza, cuentan con formas donde este animal mitológico es el gran protagonista. De papel único en las leyendas y dichos catalanes, cualquiera puede disfrutar de una ruta diferente y en la que escucharás cantidad de historias que merecen la pena.

Con más de cuatrocientos ejemplares a la luz, no es difícil percatarse de que en esta ciudad hay un cierto interés por la figura del dragón y todo lo que representa. Los diseños, realizados por artistas que han construido la metrópolis tal y como la vemos en nuestros días, son muy dispares y con tamaños bastante variables. Perfectos para hacer una ruta y vivir sus calles desde las entrañas, si eres de los que gusta hacer «otro tipo de turismo» quizás esta sea tu gran oportunidad.

¿Qué dragones en Barcelona son los que no nos podemos perder?

Aunque tenemos más de cuatrocientos modelos por las calles, la ruta de dragones en Barcelona es bastante específica y debemos hacer un pequeño planning si no nos queremos perder ninguno de los importantes. Perfectos para quien quiere mirar otro aspecto de la ciudad, si tienes tiempo es un paseo bastante recomendable y que podrás disfrutar con tu pareja, un grupo de amigos o en soledad:

Dragón del Parque Güell

De todos los dragones que podamos admirar, el del parque Güell siempre ha sido el más famoso de todos. Antonio Gaudí, que fue el arquitecto más reconocido de su generación, los utilizó desde muy temprano para adornar casi cualquier esquema de construcción que hiciese. Forjado en hierro y justo en la entrada de la finca, nos encontramos con la que seguramente sea el más fotografiado de la Historia de la ciudad.

Casa Lleó Morera

El número 35 del Paseo de Gracia aguarda una casa donde tenemos un dragón que también merece minutos de nuestra atención. Esta calle de Barcelona, conocida gracias a todas sus opciones arquitectónicas, ha servido como cuna de verdaderas obras de arte. De entre todas la casa Lleó Morera es un edificio artesanal construido en 1905 derribando el viejo caserón de Rocamora.

Casa Amatller

Sin movernos del paseo seguimos con los dragones en Barcelona de la casa Amatller, un edificio de estilos góticos y flamencos donde vemos un dragón que está siendo aniquilado por San Jorge. La escultura, con fecha en 1900, habla del interés que desde muy temprano el ciudadano tenía por estas criaturas mitológicas. Al margen, aunque no se ha datado todavía, parece que hay otros ejemplares en el mismo caserón.

Casa Batlló

La casa Batlló es uno de esos edificios que tenemos que ver cuando vamos a la ciudad. En 1906, siguiendo su locura por los dragones, Gaudí dio forma a una de las figuras más grandes de Barcelona donde la criatura mitológica era el único protagonista posible. En cualquier caso, el arquitecto da un paso más allá consiguiendo la perfección de cada uno de los puntos del animal. ¿Cuándo vienes a comprobarlo?

Casa de les Punxes

La casa de les Punxes es otro de los edificios más reconocidos de la ciudad condal. Situado en la confluencia de la avenida de la Diagonal y la calle Roselló, verás una gloria arquitectónica con agujas en sus torres. Aquí, como no podía ser de otra forma, también tenemos dragones en Barcelona que merecen una visita. En un bello mosaico tenemos a Sant Jordi matando a la criatura con rabia junto a una inscripción que dice «Santo Patrón de Cataluña, devuélvenos la libertad» ¡Fíjate la próxima vez que vayas!

El mito de Sant Jordi, una leyenda tras los dragones en Barcelona

La leyenda de Sant Jordi es una de las más importantes que tenemos en Cataluña. Marcando fiestas populares durante años, puede que cada 23 de abril te preguntes (si no eres de la comunidad) qué es lo que se celebra y por qué hay tanto entusiasmo detrás de esta figura. Según podemos narrar, se dice que antiguamente había un dragón que atacaba al reino y al que se le daba cordero de comer para que dejase la villa tranquila y tanto la burguesía como los nobles pudiesen dormir tranquilos.

Aunque esto funcionó durante un tiempo, la escasez de animales comenzó a provocar miedo e incertidumbre dentro del reino. Como idea para calmar a la figura se eligió por sorteo a una persona en sacrificio a cambio de riquezas para la familia por la pérdida. Sin que nadie lo quisiese, nos encontramos con una princesa que iba a morir sin conocer la alegría. La leyenda dice que Sant Jordi, un caballero armado montado a caballo, entró el la cueva del dragón clavando la daga al animal hasta la muerte y salvando así a la mujer. De la sangre brotó una rosa roja que el guerrero ofreció a la chica como regalo de gratitud y vuelta a la vida. Ahora, cada 23 de abril, se da una de éstas a la persona que se ama.

Los dragones en Barcelona, que tienen muchos significados y sentidos, están directamente relacionados con esta fantástica historia donde la voluntad y entrega son los principales protagonistas. Si bien ni por asomo hemos puesto todos los que están fijos en la ciudad, sí que resulta interesante un paseo por estos que te hemos comentado. Sabiendo que vas a tener delante algunas de las construcciones más importantes de Cataluña, ¿por qué no coges la cámara y descubres la metrópolis de otra manera?