Escoger el nombre de marca de nuestro apartamento turístico es el paso más complicado. Este negocio, si bien es bastante emocionante, cuenta con una serie de tareas para las que muchas veces no estamos preparados. Saber cómo vamos a llamar a nuestro sitio es algo que debemos tener muy claro puesto que a partir de aquí ya iremos viendo todo lo demás. Desde el marketing tradicional al asesoramiento profesional por parte de gente que ya lleva una temporada haciendo esto, las herramientas con las que contamos actualmente son infinitas.

Una denominación es la base de nuestras estrategias. Todo el trabajo que hemos invertido, las ideas que tuvimos y la gente a la que pagamos está aquí dentro con nosotros y es que solo con leer lo que ponga en el logo ya se nos vendrá ese tiempo a la cabeza. Como forma de marcar la diferencia y hacer frente a la competencia que te pisa los pies, resulta interesante que hagamos un estudio previo de cuáles son las posibilidades y de la manera en la que vamos a resumir toda esa información. ¿Te gustaría dar algunos pasos al frente?

¿Cómo podemos elegir nuestro nombre de marca?

En primer lugar debemos saber que un nombre de marca es algo bastante personal y que no debemos tomar a la ligera. De la misma manera que esos padres que llaman a sus hijos de forma propia, nosotros tenemos que buscar la manera de que piensen en nosotros o al ver un logo determinado sean los apartamentos en los que invertimos la imagen que tienen en la cabeza. El trayecto no es sencillo pero sí que hay caminos mucho más fáciles para llegar al objetivo marcado. A continuación, te dejamos con algunos consejos:

Estrategia de marca

La estrategia de marca es el grueso de cualquier búsqueda de nombre profesional. Valorar las ideas de la competencia, mirar cuál ha sido la clave del éxito de nuestro alrededor y hacer una lista de posibles denominadores es algo que nos puede llevar bastante tiempo. En este primer punto está la base de todo lo demás que vayamos a hacer puesto que de aquí tiene que salir cómo nos vamos a llamar o al menos sacar una aproximación de cómo se nos acabará conociendo. Pensar en qué queremos, si nos vamos a inventar por completo la palabra o cogeremos una combinación de otras con atractivo y garra que vimos en otro sitio, es una de las claves.

Rienda suelta a la creatividad

Crear un nombre de marca va muy ligado a la creatividad. Cualquier persona que se haya puesto con esto antes te puede decir que encontrar «lo perfecto» no es algo de un solo día. En ocasiones pensamos en un logo o firma y lo vemos al instante pero otras requiere de mayor trabajo donde pensar se vende como la clave para todo. A los que les cuesta esta parte pero igualmente saben que la tienen que hacer, aconsejamos invitar a nuestros amigos y familiares para que ellos también aporten por la causa. ¿No lo habías pensado?