Viajar con hijos puede ser todo un reto. Llegado el verano, cuando las clases han terminado y ellos tienen todo el tiempo por delante es importante ver qué es lo que podemos hacer para que disfruten de sus vacaciones. Esta estación, hecha para el descanso y desconectar de la rutina, es fundamental para ellos porque durante todo el año no cuentan con otro tiempo igual. Por esto, escoger un destino que sirvan tanto para los padres como para ellos se convierte en nuestra prioridad principal.

Desde un día de playa hasta toda una semana en la ciudad de Barcelona puede resultar algo bastante complicado si no estamos acostumbrados a las reservas de vacaciones. Hoy, con millones de alternativas con las que podemos trabajar, parece mucho más fácil llegar hasta ese sitio que guste a los hijos pero que también tenga sentido para nosotros. España, como país líder en turismo y actividades para todos los públicos, ofrece cantidad de paquetes y opciones con las que seguro vamos a disfrutar de la temporada.

Fotografía de una madre con su hija pequeña

¿Cómo podemos hacer que los pequeños disfruten al viajar con hijos?

Cuando somos padres nuestros retoños se convierten en lo primero. Si bien somos muchos los que miramos por el bienestar de la pareja, el día en que llegan los pequeños todo se centra en ellos. Viajar con hijos, como forma de disfrute cuando llegan las vacaciones escolares, es el momento en que más vamos a estar con ellos, temporada para disfrutar y hacer cosas diferentes pero, ¿qué podemos hacer para que vivan unos días sin precedentes o se lo pasen bien? A continuación, te dejamos algunos consejos:

Desconectar de la rutina diaria

Puede que a tu hijo le hayan quedado algunas asignaturas pendientes pero, en el momento en que te vas de vacaciones es para desconectar de aquello que hacen todos los días. Así, aunque te dé por viajar en septiembre es importante que sepas dónde están los límites y cuáles son las conversaciones a tener con tus pequeños. Ellos, si notan que te tomas estos días de respiro en serio seguramente se apliquen más para el curso que viene y no tengas que estar preocupada para la siguiente temporada.

Crear recuerdos

Las vacaciones son un momento único para crear recuerdos que los pequeños no borrarán de su mente. Viajar con hijos supone una experiencia única que ellos agradecerán lo más grande y es que no hay nada como hablar con los compañeros de clase de aquello que has hecho en la playa, el día de montaña tan bonito que has pasado o los nuevos platos de comida que has probado. Por otro lado, también se vende como una oportunidad para hacer amigos, jugar sin descanso o ver películas hasta altas horas de la noche.

Pasar tiempo juntos

Tomarnos unos días libres en familia también nos ayuda a pasar tiempo de calidad juntos. Aunque en casa siempre nos veamos y estemos en contacto el uno con el otro no resulta igual puesto que pensamos más en nuestras cosas, los temas que hay pendientes e incluso podemos pasar más tiempo con esas personas que están fuera de nuestro hogar. Por otro lado, las vacaciones con los padres fortalecen bastante los lazos de unión y ayudan a que el propio matrimonio vea qué es lo que puede dar de sí.

Fotografía de un padre con su hija pequeña

Ganar autonomía

Viajar con hijos puede ser una forma de autonomía para ellos. Aunque nosotros como padres tengamos que estar pendientes de lo que hacen en todo momento, lo cierto es que podremos dejarlos un poco más libres, viendo cómo se defienden y observando la manera en la que juegan. Así, nosotros también nos relajaremos y disfrutaremos al máximo de esas vacaciones tan esperadas. Bueno para ambas partes, notaremos que venimos mucho mejor cuando nos tomamos la escapada desde esta filosofía.

Conectar con la naturaleza

Las vacaciones pueden ser una buena forma de disfrutar del aire libre. El turismo de naturaleza es perfecto para compartir con los padres, disfrutar en familia y conocer la vida más allá de lo que la metrópolis nos presenta. Desde las rutas de senderismo hasta los baños en las piscinas de roca son una manera de vivir experiencias únicas con las que aprender y casi sentirnos parte de algo que desconocemos. Ayudando a tu hijo a que comprenda el hábitat de los animales, ¿cómo crees que podría reaccionar?